Llaves y accesos
Sin esto, lo demás no abre.
- Contraseñas y doble factor
- Desbloqueo del móvil y del ordenador
- Certificados digitales y firma
Tu vida digital, en orden
Tus contraseñas, tus cuentas, tus documentos y tus recuerdos: ordenados mientras vives y entregados a quien tú decidas cuando ya no estés. Un solo sitio para las dos cosas.
El punto ciego
Cada año que pasa acumulas más accesos, más suscripciones y más archivos que solo existen dentro de una sesión abierta. Funciona mientras tú estés delante.
El problema no es la muerte: es la falta de inventario. Sin una lista, nadie —ni siquiera tú dentro de dos años— sabe dónde empezar a mirar.
Los dos tiempos
No son dos productos. Es el mismo inventario, usado en dos momentos distintos: mientras te sirve a ti, y cuando le sirve a quien se queda.
Lo usas tú, cada semana. Ordena, guarda y encuentra.
Se activa solo, con condiciones. Nadie tiene que improvisar.
Qué incluye
No hay que entenderse una lista de servicios: se ordena por bloques, y dentro de cada uno decides qué pasa y quién lo recibe.
Sin esto, lo demás no abre.
Lo que tiene valor económico real.
Lo que sigue funcionando si nadie lo para.
Lo que no se recupera si se pierde.
Cómo funciona
No hace falta sentarse una tarde entera. Se puede empezar con una sola cuenta y volver cuando puedas.
Añade una cuenta, nada más. El sistema recuerda lo que falta para que no tengas que hacerlo tú.
Para cada cosa: quién la recibe y con qué instrucciones. Puedes repartir entre varias personas.
El cifrado ocurre en tu dispositivo. Lo que llega hasta nosotros ya es ilegible: podemos guardarlo, no leerlo.
Con certificado de defunción, un periodo de comprobación y la identidad del heredero verificada. Ni antes, ni a quien no toca.
Seguridad
La confianza no se pide, se diseña. El sistema está construido para que ni nosotros ni nadie con acceso al servidor pueda leer lo que guardas, y para que cada movimiento deje un rastro que no se puede reescribir.
El mismo servicio, como cobertura de póliza o como valor añadido para tus clientes: panel propio, marca blanca, facturación por caso y API de integración. Esa conversación es otra y tiene su propia página.
Dudas razonables
Para las dos cosas, y ese es el planteamiento. El gestor de contraseñas, el cofre y el inventario los usas cada semana desde el primer día. Ese mismo inventario es el que, llegado el momento, permite entregar cada cosa a quien decidiste. Si solo sirviera para después, nadie lo mantendría al día.
La bóveda se vuelve irrecuperable. No es un fallo: es la consecuencia de que el cifrado ocurra en tu dispositivo y de que nosotros no guardemos ninguna copia de tu clave. Cualquier mecanismo de recuperación que nos permitiera devolverte el acceso nos permitiría también leer tu contenido. Por eso te pedimos que guardes la maestra fuera del sistema.
No lo damos por supuesto. Hacen falta tres cosas: el certificado de defunción, un periodo de comprobación durante el cual te avisamos y puedes detenerlo todo con un clic, y la identidad verificada de la persona que solicita el acceso. Si respondes durante ese periodo, el proceso se cancela.
Sí, y es lo habitual. Cada elemento se asigna por separado: las fotos a una persona, las claves del banco a otra, el perfil profesional a un socio. Cada destinatario accede únicamente a lo que le corresponde y no ve el resto del inventario.
No. Lo que guardas en la bóveda y en el cofre se cifra en tu navegador antes de enviarse; el servidor solo recibe bloques ilegibles y está programado para rechazar cualquier contenido que llegue en claro. Sí vemos los metadatos operativos mínimos para que el servicio funcione: cuántos elementos tienes o cuándo los modificaste, nunca su contenido.
Es lo esperable, y el sistema está pensado así. Empiezas por una cuenta y vas volviendo. Cada cierto tiempo te recordamos qué falta y qué conviene revisar, porque un inventario que no se actualiza deja de servir en un par de años.
Diez minutos hoy le ahorran meses a quien venga después. Y de paso te ordenan la semana.
Contacto
Cuéntanos tu caso y te respondemos con una persona, no con un formulario automático. Si estás gestionando el fallecimiento de un familiar, dilo en el mensaje y lo priorizamos.